Hablando de cambio y coaching

Es fácil hablar de cambiar, y más fácil aún es decirle a los demás que tienen que cambiar.

Elegir cambiar es el primer paso para hacerlo, aunque otra cosa distinta es hacerlo. En ese quiero y no puedo, o quiero y no se es donde el coaching y los procesos de coaching pueden ayudar.

La gestión del cambio es la asignatura pendiente del ser humano de forma individua y social, y son pocos los que aceptan que cambiar es necesario y adaptativo y hacen algo para cambiar. Otros (más cómodos) esperan a que alguien o algo cambie por ellos.

La cuestión es que no nos podemos negar al cambio, queramos o no esta ocurriendo en este mismo momento. Puedes aceptarlo o no. Hoy no eres la misma persona de ayer, ni mañana la que eres hoy. En un día habrás perdido pelo, células, etc. Mañana tendrás otras , y así sucesivamente.

José Miguel Gil Coto

COANCO

El coaching en los cambios organizacionales


el arte de la guerra  www.coanco.es
Las organizaciones sufren cambios continuos, de hecho estamos en la era del cambio, donde la inestabilidad en todos los sentidos hace mella a veces de forma muy  repentina.

Los  cambios no deben tomarse como algo negativo, y cualquier crisis que derrumba un edificio sirve  levantar otro sobre los escombros del mismo. Las crisis no son más que crisis de aprendizaje.

En el ámbito organizacional,  el coaching tiene un rol fundamental, pues facilita a los individuos que la forman que asuman que  el cambio debe tomarse no como un obstáculo, sino como un desafío que una vez superado dará resultados positivos.

Un programa de coaching empresarial o de coaching organizacional  debe tener en cuenta la cultura y el clima de la organización. Un correcto  programa de coaching ha de realizar una transición de la teoría a la práctica enfocada a la ayuda de los que componen las organizaciones, de forma que tengan herramientas y capacidad para gestionar su propia transformación y crecimiento. Un programa de coaching empresarial debe facilitar a los individuos de la organización hacia los cambios deseados, y alejarlos de  aquellos cambios que provoquen estados de insatisfacción o ansiedad, y que solo contribuyen a alejarnos de los objetivos.

Podemos considerar dos enfoques  o dos puntos de vista a la hora de afrontar los cambios:

Un primer enfoque que se  preocuparía de los problemas intrínsecos a dicho cambio y que puedan afectar a los sistemas funcionales instaurados en el seno de la propia organización. Esto lo podemos hacer aislando los problemas causantes y estableciendo soluciones y planes de acciones concretos para resolverlos.

Un segundo enfoque se puede abordar bajo la teoría de sistemas, que considera la experiencia del grupo  en términos de pautas complejas y dinámicas, que están presentes en los sistemas naturales, biológicos  y en las estructuras de sistemas organizativos que afectan a las relaciones humanas.

El afrontar un cambio sin ir acompañado de un proceso de coaching puede repercutir en la moral colectiva del grupo que se traduciría en la posible caída de la bajada de la calidad, en una peor atención al cliente, el aumento de los conflictos, el aumento de la rotación del personal, y en definitiva lo más temido, una bajada de la productividad que afecte al rendimiento de la empresa y organización.

No podemos por tanto dejar de pensar que  los procesos de coaching empresarial y organizacional contribuyen de forma efectiva hacia la redefinición y gestión de los cambios de forma positiva en las organizaciones.

 

COANCO

¿Te quejas mucho?

La queja, sobre todo cuando es emitida por uno mismo es  uno de los mayores estresores auto generados con el que nos podemos maltratar conscientemente.
El estrés se produce como respuesta fisiológica a los factores tensionales o estímulos estresores que padecemos. Y como no tenemos bastante con lo que nos llega de fuera, nosotros mismos, los incrementamos con los que provienen de dentro, esto es, nuestros propios pensamientos o ideas irracionales, nuestras propias quejas… Sobre las cuales por supuesto tenemos todo el derecho y la razón. ¡Hasta ahí podíamos llegar!.

En estos calentones, que nos llevan a proferir quejas sin ton ni son, y que sin duda nos secuestran emocionalmente, nos olvidamos de la cantidad de efectos secundarios que tiene este estrés auto impuesto.

Mea culpa, también tengo mis días, aunque afortunadamente cada vez más espaciados, ¡que levante la mano el que esté libre de pecado!

No voy a hablar de la activación del eje hipofisosuprarrenal o del sistema nervioso vegetativo y de la liberación de hormonas o sustancias tales como la corticotropina, adrenalina, noradrenalina… que producen efectos como la dilatación de la pupilas, incremento del ritmo cardiaco y una mayor dilatación de los bronquios, etc… en definitiva una enorme cantidad de respuestas que lo único que hacen es preparar el cuerpo para la lucha o la huida.

Ahora como no nos enfrentamos a leones de cuatro patas y larga melena, los leones vienen en forma de mensaje electrónico, o WhatsApp, o un unfollow, una expropiación en un país, una subida de la prima de riesgo, los datos negativos de encuestas varias, etc.

Antes a lo mejor, podía correr y dejaba atrás al león, pero hoy en día, el pequeño inciso sobre este devenir entre la vida y la muerte, la lucha o la huida, con leones o sin leones, está en que no puedo huir de mí mismo, pues aunque huya de mi mismo, mi queja es mía, y se viene conmigo, igual que se viene el iPhone a todas partes.

Y sabiendo todo esto, los efectos secundarios y autolesivos que pueden producir un abuso desmedido de la queja, ¿por qué nos seguimos quejando?

Me podrás decir que sienta muy bien, aunque, ¡sólo en apariencia!

Si has llegado leyendo hasta aquí ¡enhorabuena! , eso es que a lo mejor te interesa saber que cinco cosas puedes hacer en lugar de quejarte.

  1. Utiliza el agradecimiento.
  2. Elogia a los demás.
  3. Concéntrate en el éxito.
  4. Ignora lo que no puedas controlar.
  5. Medita, reflexiona o rece.

Si deseas ampliar más sobre estos 5 punto te invito a que leas “Prohibido Quejarse” de Jon Gordon. Ed. Empresa Activa.

Dicho esto, no te quejes, no sirve de nada, y que tengas un buen día.

José Miguel Gil Coto

La vida optimista. Cuestión de quitar el Des- de nuestras vidas

Tratar de ser optimista a veces se traduce en una tarea más que ardua gracias a la ingente cantidad de información que se esfuerza denodadamente en llevarnos en sentido contrario.

Todas las personas optimistas y pesimistas sufren los mismos reveses en la vida. La diferencia está en la reacción a esos problemas, acontecimientos o historias que se nos presenta.

Dicen que los pesimistas son “optimistas bien informados”. Yo cuando tengo que recurrir a una definición me voy al Diccionario de la Lengua Española.

Este diccionario define optimista como: “Que propende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable

Define pesimista como: “Que propende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más des-favorable

La cuestión está por tanto en ver donde ponemos el foco.
¿Qué hay en tu vida que no te gusta? ¿Te gustaría eliminarlo?

Pues bien, la receta es tan sencilla como quitar de toda palabra que nos llegue el prefijo des- .

La diferencia entre una persona optimista y pesimista es este prefijo.

Una persona pesimista se siente, des-motivado, des-esperanza, des-conocimiento, des-ilusión, des-contento, des-conectado, des- … des- …

Te invito a que en el día de hoy le quites el prefijo negativo des- a aquellas palabras que te lleguen.

El lenguaje es el vehículo por el cual nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos. El lenguaje nos ayuda a relacionarnos con la realidad, nos facilita el movernos o pararnos. Si empezamos a cambiar el lenguaje, un poquito, sólo un poquito, podemos empezar a cambiarnos a nosotros mismos, y a nuestro entorno.

Yo no puedo cambiar las comunicaciones que me llegan de fuera, no puedo cambiar el valor de la prima de riesgo, pero si puedo cambiar mi comunicación interna y como entiendo y proceso la información que me llega.

Así pues, hoy a pesar de todo decido ser, estar y/o tener optimismo, elijo des-motivación, des-esperanza, des-conocimiento, des-ilusión, des-contento, des-conectado, des- … des- …

Que pases un des-agraciado y feliz día.

José Miguel Gil Coto

Inteligencia Emocional y Gestión del Estrés

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la salud en el Trabajo
“El estrés laboral es uno de los principales problemas para la salud y la seguridad a los que nos enfrentamos en Europa. Casi el 25% de los trabajadores se ven afectados por él, y los estudios indican que entre un 50% y un 60% de las bajas laborales están relacionadas con el mismo. Ello representa un enorme coste tanto en sufrimiento humano como en perjuicios económicos”

En tiempos de una acentuada incertidumbre económica como los que nos está tocando vivir, los problemas derivados del estrés y los riesgos psicosociales a los que se ven expuestos las personas, hace que cada vez más estas se vean abocadas al uso de estrategias alternativas para aguantar la presión.
El rendimiento personal y profesional se ve alterado como consecuencia de la falta de atención, de la dispersión, irritabilidad o un descanso deficiente, que se produce como consecuencia de los problemas que no nos dejan dormir.

La combinación de diversas estrategias que facilitan la integración de estos factores estresantes, se traduce en una mejora de la productividad personal y empresarial.

El estrés laboral, en las empresas, pymes y profesionales autónomos no entiende de jerarquías, y desde la persona empleada que está más abajo en la estructura de la empresa, al más alto directivo, o al dueño de la empresa se pueden ver afectados por igual de los mismos síntomas.
Los procesos de Coaching nos pueden ayudar a tomar distancia de los problemas que nos están presionando, combinados con herramientas para la toma de decisiones, así como el entrenamiento con herramientas que facilitan el desarrollo de inteligencia emocional como puede ser a través del entrenamiento personalizado en Coherencia Cardíaca.

El objetivo es mejorar la capacidad de autorregulación emocional para una mejor toma de decisiones profesionales y empresariales que se traduzca en una mejora del desempeño y productividad empresarial.

José Miguel Gil Coto

Estudio de Liderazgo Europeo & Coaching

En un estudio realizado a nivel europeo sobre Liderazgo Organizacional se concluían algunas observaciones muy interesantes en el que se podía ver la correlación real que existe entre los datos obtenidos en el estudio y lo que vemos los profesionales que nos dedicamos a acompañar a personas a tener éxito en los proyectos que emprenden.

Este estudio concluía que:

Estos nuevos líderes son modelos a seguir, son coaches para sus equipos, están dispuestos a aprender y adaptar sus conocimientos.
Estos nuevos “líderes” reconocen que el papel de los empleados está cambiando y se están convirtiendo en “co-trabajadores”, debido al aumento de la delegación, la responsabilidad y la toma de decisiones.

Sin lugar a duda estamos hablando de la figura del Líder Coach o Directivo Coach, y su importancia en el rendimiento y productividad de las empresas. Hablamos de nuevas formas de relacionarnos con el cliente externo y el interno, de cual nos olvidamos muchas veces.

Denominadores comunes en los líderes eficaces:
Capacidad de comunicarse de manera efectiva
Capacidad de crear e innovar
Posibilidad de producir un cambio

Preguntas que te hago:
¿Cómo te comunicas con tu gente? ¿y contigo mismo?
¿Qué has creado o que has innovado en los últimos 3 meses?
¿Estás produciendo cambios? Y ¿cambios perdurables?

Para el desarrollo de líderes, no es de extrañar que los cursos de formación (72%)
y coaching (68%) sean los más ampliamente utilizados.

El coaching empresarial y ejecutivo y el coaching de equipos te ayuda a marcar la diferencia y lograr no sólo la supervivencia de la empresa, si no también su éxito, y para ello te invito a que te respondas a ti mismo tres preguntas:

¿Qué haces tú para generar visión y valor en tu empresa?
¿Cuál es el clima emocional de la gente de tu empresa? ¿y el tuyo?
¿Tienes miedo?

Me gusta decir que vivimos 2 crisis, una la “crisis del mundo real” donde no hay crédito para las pymes y empresas, la de los 5 millones largos de personas desempleadas, etc. Y una segunda crisis que es la “crisis psicológica” en la que se encuentra el país, y que nos recuerdan con ahínco los medios de comunicación, y que es capaz de frustrar la iniciativa de cualquiera que se le ocurra “emprender” algo.

En cualquier caso creo que si quieres, puedes. Ahora que sea fácil ese es otro cantar.
¿Qué puedes hacer que no estás haciendo? ¿Qué haces para marcar una diferencia con los otros competidores que tienes?

Como siempre la clave está en el hacer.

Puedes leer el estudio completo en la web de TEA Ediciones.